ESTAS PREPARADO PARA ENTRAR EN UN MUNDO DE SENSUALIDAD? PONTE COMODO, LEE Y SIENTE..

Escribe Tú en el Tejado...: Zorrita escribe: Zorra Licuada ESTAS PREPARADO PARA ENTRAR EN UN MUNDO DE SENSUALIDAD? PONTE COMODO, LEE Y SIENTE..

Escribe Tú en el Tejado...

miércoles, noviembre 07, 2007

Zorrita escribe: Zorra Licuada


Yo tampoco lo esperaba. ¡Qué va! Ni en sueños. Pero a veces pasa, soy la prueba viviente. Cómo iba a imaginar que me dejaría llevar, es más, cómo iba a suponer que yo misma sería la que… espera, mejor te lo explico.

Estaba realmente cansada, un viaje interminable de mil peripecias, un chico al que no conocía más que por teléfono, algún jueguito travieso por la webcam, y eso sí, la intuición de que nos llevaríamos muy, muy bien. Pero al fin y al cabo, estaba en una casa desconocida, a horas de distancia de la mía.

Aturdida me duchaba en un baño extraño, me sentía como hipnotizada, mientras resbalaba el agua tibia por mi piel, se apoderó de mí una certeza. Me lo iba a follar. Así, como suena.

Cuando lo había tenido ante mí por vez primera en la realidad, no lo recorrí con la mirada, no me hizo falta, su presencia era un conjunto perfecto. No me abalancé sobre él, no lo besé en plan Hollywood, no es mi estilo. Soy sensata. Ese sí es mi estilo.

Por eso no sé de dónde nació la idea de que no podía pasar más tiempo sin tenerlo entre mis piernas, mi mano recorrió mi sexo suavemente, sí, necesitaba sentirlo justo aquí. Una tensión y una determinación por completo ajena a mí, se apoderó de mis actos, puse el piloto automático y tras ponerme el camisón y una chaquetita, subí a la planta de arriba donde descansaba mi “víctima”. Él estaba agotado, si mi día había sido eterno, el suyo había sido trepidante, por eso reposaba en el sofá, un sofá muy grande cubierto por una gran tela de color amarillo dorado y rodeado de un sin fin de cojines mullidos.

No movía ni un músculo, estaba absorto y relajado, aunque desde luego no parecía de mal humor. Me miró tranquilo, casi me dio pena, pero no tanta como para desechar la idea de devorarlo. Era tan masculino que mi cuerpo actuaba solo, no tenía que pensar, mi habitual autocensura se había ido con la espuma de la ducha, por el desagüe. En un primer momento, me senté a su lado en el enorme sofá a prudente distancia, pero mi cuerpo se acercó a su piel, me sentía como una zorra en celo, mi cuerpo se iba solo, yo no tuve la culpa.

Tenía que sentir su calor cerca, notar su cuerpo pegado a mí. La verdad, es que no opuso resistencia, así que en cuanto me di cuenta estaba subida en su regazo, una de mis piernas a cada lado de las suyas, susurrando en su orejita…notando el olor de su cuello hasta lo más profundo de mi pituitaria. Me miraba no muy extrañado, lo que me desconcertó en un primer momento, pero ya no había vuelta atrás. Mi sexo lo necesitaba, las hormonas tiraban de mí, ¿qué podía hacer yo?

Me costaba respirar, sentía una dulce angustia entre los pechos, mis ojos buscaron sus manos, mamma mía! Unas manos enormes, calientes como brasas, que necesitaba besar, justo ahí en el centro de las palmas. Las llevé a mis pechos que necesitaba sentir atrapados y noté su presión en ellos, noté como se cerraban suaves en torno a ellos y los adivinaban a través de la ropa, los valoraba, los recorría despacio…cerré mis manos en torno a las suyas y presioné, necesitaba sentir su fuerza en ellos.

Los pezones se erizaban al tiempo que mi sexo comenzaba a latir, por eso tuve que buscar su dureza y no me costó encontrarla, lo acaricié suave entre ropas y pliegues bailando un poquito con mi coñito sobre él, ahí estaba tornándose firme a medida que las caricias aumentaban, mis labios buscaron su cuello, y fueron bajando… quería ver su pecho, peludito, tan ancho que deseé perderme allí, por si acaso busqué una referencia y me encontré dos, dos pequeñas delicias apenas esbozadas que mis labios apresaron golosas y tiraron y mamaron y chuparon alternativamente, mientras mis dedos en pinza intentaban que la abandonada a mis besos no estuviera celosa. Oh qué delicia… notaba como se erguían, y las mordisqueaba y succionaba con toda mi boca, y mi lengua las movía de un lado a otro, en círculos, sólo deseaba volverlo loco, loco de placer… mis manos buscaban su sexo, lo tenía que ver, lo tenía que tocar…así que inicié mi aventura más debajo de su ombligo, me deslicé al suelo entre sus piernas y lo vi allí arriba mientras mis manos deseaban liberarlo de tanta presión… logré desembarazarlo de la ropa y si en mi mano me pareció un tesoro cuando se presentó ante mi, me quedé maravillada.
No podía abarcarla con la mano, se alzaba ante mi, desafiante, llena de promesas, apuntando al cielo, acerqué mi rostro y aspiré su aroma…una zorra aspirando a su macho, olisqueando, almacenando ese olor como algo muy preciado que reconocería a mil kilómetros entre valles y ríos, entre montañas y lagos, hubiera deseado ser un animal salvaje y quedarme siempre en ese estado de puro instinto. Mi mano acarició esa polla, no podía llamarse de otra manera, no es una palabra delicada, ni hermosa, pero es la única que podía definirla, una enorme y tersa polla… Y ahora estaba entre mis manos. La acaricié, la exploré, de arriba abajo, bajo ella dos pelotas ejercían de peana, los acaricié, suaves, cálidos, juguetones se dejaban llevar entre mis dedos, los notaba llenos de vida, cómo no besarlos? Cómo no jugar con ellos mientras sentía la potencia de sus muslos a los lados de mi cabeza? Y subí al monumento, y jugué con mi aliento…torturarlo poquito a poco, que desee mis labios …mmmmmmmmm, pero la que no podía más era yo…así que saqué un poquito mi lengua y lamí mi regalito, así lo sentía… y dejándome llevar besé con veneración el capullo y relamí la verga de abajo arriba y deseé ser la más puta del planeta, para esmerarme con la mejor mamada que hubiera recibido, sólo deseaba oir sus jadeos de gusto…, mojé su polla con mi saliva precursora de mi sexo empapado, intenté abarcarla en mi boca y meterme cuanto pudiera, tarea imposible pero deliciosa de procurar…mi sexo estaba hambriento…necesitaba sentirlo dentro, y antes de pensarlo, las bragas estaban saltando por el aire y sus dedos jugaban con mi sexo completamente depilado, suave y cálido que lo esperaba, y sus manos sabían estupendamente lo que hacían, vaya que sí!!!

No podía más, estaba loca de deseo, así que mientras el apartaba al centro el camisón para jugar con mis pechos, me coloqué sobre su polla, y me empalé. Notaba como mi coñito se dilataba, apenas podía entrar, y no era por falta de lubricación, estaba empapada, mi sexo estaba colorado de la excitación, y aún así no podía bajar tan rápido como deseaba… noté mi vagina acomodándose a él, bajando despacio y cuando lo tuve dentro, noté como había tope, no entraba ni un milímetro más, pero lo había logrado, estaba pegada a él, justo al fondo, notaba su pene en mí, lo notaba duro y caliente, y sólo deseaba quedarme así con esa sensación de estar completa, mi cuerpo comenzó a cabalgar sólo, de sentado pasó a tumbado aún no recuerdo como, sólo que yo me movía sobre su sexo meneando mis caderas de todas las maneras posibles, yo gemía y gemía, mi cuerpo se cubría de sudor, sus manos en mis pechos, las mías frotando los diamantes de su pecho. Me caía para atrás, no podía más y lo miré a los ojos, y sentí que quería perderme en ellos, caerme allí y no volver a salir, era perfecto y sentí un orgasmo tan eléctrico que se llevaba mi vida. Y notarlo en mi, llenándome, con sus manos entrelazadas a las mías, mientras el placer se elevaba y se diluía para volver a llevarme al cielo…

No os quiero dar envidia, pero hubo muchos, muchos, muchos más orgasmos antes de que mi hombre tras verme exhausta, temblando, empapada, me reclamara “y yo qué?” su polla seguía clamando al cielo y yo que soy muy sacrificada, tras un vasito de agua para reponerme, me puse de nuevo a la labor. Ni que decir tiene que su leche en mí, tras su gloriosa corrida, fue saboreada de mi propio coñito a mi boca, un delicioso gustito a zorra licuada con esencia de polla gloriosa…

4 Comments:

  • eso tienes que rodarlo! :)

    By Blogger olowa, at 2:44 p. m.  

  • Yo me ofrezco para la protagonista por un módico salario...

    zorrita

    By Anonymous Anónimo, at 9:18 p. m.  

  • ¿qué podías hacer tu, desde luego? je,je.
    Besos y encantado de conocerte. ¿Ya no posteas más? Besos.

    By Blogger juan rafael, at 12:41 p. m.  

  • pues ahora que lo dices puede que sea hora de dejar que aúlle de nuevo la...
    zorra licuada!

    By Anonymous Anónimo, at 9:12 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home


 
Copyright © 2005-2006-2007 El Tejado del Gato All rights reserved.