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Escribe Tú en el Tejado...: Ninet escribe....Tengo una cita!! ESTAS PREPARADO PARA ENTRAR EN UN MUNDO DE SENSUALIDAD? PONTE COMODO, LEE Y SIENTE..

Escribe Tú en el Tejado...

martes, julio 10, 2007

Ninet escribe....Tengo una cita!!


Eran las 5 de la tarde de un sábado, cuando mi teléfono sonó con un mensaje.
Fui a mirarlo con curiosidad (normalmente es familia).
Al mirarlo mi corazón dio un vuelco, el mensaje decía:
Te espero a las 10 de la noche en la puerta del restaurante que tu ya sabes.
Dios!!!!!!!!!!!
Hacia años que no sabia de EL, pensé que se habría casado, juntado o que se yo, había desaparecido hacia unos dos años.
Aun me acuerdo la ultima vez que nos vimos, fue en el restaurante.
Habíamos quedado para cenar y después de la cena nos fuimos a mi casa a tomar la ultima copa.
Esa copa fue inolvidable, la tomamos en el sofá mientras nos dábamos carantoñas, nos metíamos mano y nos poníamos calientes hasta que le tomo de la mano y me llevo a la cama donde culminamos lo que se debería decir “el amor”
Que nervios se me pusieron en el estomago.
Dios, cuanto había deseado recibir un mensaje como este y ahora al recibirlo me había desarmado, ¿Qué me podría? ¿Muy sexy?¿Muy recatada? Dios, que solo es una cita y parecía una niña de 17 años en su primera cita.
Las 21,30 cojo un taxi para llegar al restaurante.
Llego demasiado pronto pero da igual, el ansia de verle otra vez no me deja pensar con claridad, me había pasado toda la tarde cambiándome de ropa averiguando cual elegiría para la ocasión, me decidí por una falda muy corta (sabia que le pondría verme las piernas) y una blusa ajustada, en esta ocasión no me pondría ropa interior, quería que me viera lo mas sexy posible.
Así que llegué 10 minutos antes, pensé que el estaría ya en el restaurante, pero no había llegado aunque había dejado la mesa reservada.
El camarero me indicó la mesa.
Cuadrada para dos personas, mantel hasta casi el suelo muy elegantemente decorada con velas y un jarrón que le habían puesto tres rosas rojas y una blanca. Me senté mirando a la puerta para verlo llegar “ilusa de mi”.
La impaciencia me desbordaba y los nervios no me dejaban estarme quieta.
Miraba hacia todos los lados.
De pronto oigo detrás de mi un murmullo, unas palabras susurrándome al oído, casi imperceptibles, silenciosas, pero que me erizaron todos los poros de la piel, “tan maravillosa y sexy como siempre”.
Estaba tan guapo y atractivo como siempre, con ese aire de pícaro que tenia en esa sonrisa que hacía que mi cuerpo se aflojara, me desarmaba por completo.
Yo que había estado pensando todo el día en que sería lo primero que le diría y justo en ese momento me quede en blanco, sin saber que decir solté una risilla nerviosa de esas que te hacen sentir ridícula y que no puedes evitar.
Se sentó enfrente de mi, yo no hacía mas que mirarlo a los ojos, recordando citas anteriores y el por que me derretía cuando le tenia cerca de mi.
Solo con la presentación noté como me humedecía sin poder evitarlo.
Intentaba que no se notara mucho ya que me avergonzaba que se diera cuenta de lo malísima que me ponía cuando lo tenia cerca de mi.
Durante la cena, hablamos sin mucha trascendencia en la conversación, nos hacíamos preguntas normales sobre lo que nos había sucedido en estos años.
En el segundo plato y sin esperarlo note como algo me rozaba el pie que me hizo saltar de la silla, al verme el brinco que di me pregunta: ¿Que te pasa mi niña?
A lo que respondo: Nada.

Seguimos hablando como si tal cosa y de golpe volví a sentir el roce aunque mas arriba de las rodillas, ahí si que di el brinco del siglo y me volvió a preguntar, ¿qué te pasa mi niña?
Esta vez si que no pude decir “nada” así que le dije que me estaba poniendo nerviosa el roce de su pierna.
Pero no la bajo esta vez, siguió subiéndola hasta rozar mi pubis, seguía comiendo y disimulando, hablando como si tal cosa.
A mi me estaba poniendo de los nervios aparte de caliente perdida.
De pronto me dice, ve al lavabo y te quitas la ropa interior. ¡¡¡¡buf!!! Se me subieron todos los colores

No contesté solo me levanté y me dirigí a los lavabos realizando la petición que me acababa de hacer.
Volví a la mesa con la cara enrojecida y ardiente con ganas de que siguiera con ese juego que me estaba excitando muchísimo.
Al volver a notar el roce de su pie, abrí las piernas para dejarle paso libre.

El contacto de su pie hizo que me humedeciera por completo, notaba como sin tener ningún tipo de sujeción se iba resbalando por la pierna y cada vez me sentía mas y mas ardiente, con muchas ganas de cogerle, abrazarle, besarle, tocarle.
Acabamos de cenar y decidimos ir a tomar una copa a un pub que había cerca del restaurante. Cogimos los abrigos y salimos del restaurante.
En el pub y una vez sentados en la barra en sendos taburetes, me susurra a la oreja, “a que no eres capaz de ir al lavabo y quitarte la falda, el jersey y salir solo con las medias y el abrigo”.
Si ya iba muy húmeda, sentí como bajaba el liquido y que no podía impedir que siguiera chorreando pierna abajo.
Le contesté “Yo soy capaz de muchas cosas cariño, observa”
Me levante y me dirigí otra vez a los lavabos, allí me despojé de la ropa que me quedaba exceptuando el abrigo, las medias el collar y los pendientes.
Volví a la barra y al sentarme se abrió un poco el abrigo el cual dejo entrever un poco mi humedad y la desnudez de mi sexo.
Entonces fue cuando me fije que en su pantalón un bulto delataba la excitación que yo le estaba produciendo, me acerque a darle un beso y no me conformé con eso solo, acerqué mi mano a su pantalón notando la durez de su polla incluso note como la tenia húmeda.
Abrí la cremallera y allí mismo se la masajeé, despacito, con suavidad, tocando la punta, repartiendo el liquido por todos lados para hacerla resbalar y así ayudarle a aliviar la tensión que le provocaba.
A duras penas acabamos con las copas, yo estaba excitadísima y a el parecía que iba a reventarle el pantalón.
Los besos y caricias, empezaron a ser escandalosos para seguir en el pub, así que salimos del mismo en dirección a su casa.
Caminando por la calle, la combinación entre el frío y la excitación de mi cuerpo hacia que mis piernas resbalaran entre sí como las hubiera embadurnado de crema después de una ducha.
Llegamos al portal y dentro del rellano me desabrocho el abrigo y lo dejo abierto mientras se recreaba tocando mis pechos me decía que era muy hermosa y que no debería tapar mi cuerpo con nada “deberías ir desnuda siempre, que todos pudieran disfrutar de tu belleza”
La excitación era mas grande que la vergüenza de estar en el rellano de un bloque vestida solo con unas medias hasta el muslo y los zapatos.
Entramos en su casa y cerrando la puerta me aplastó contra ella besándome, ahogándome con su lengua, fundiéndome con el, las caricias ya fueron mas ardientes mas fuertes.
Me dio la vuelta con fuerza, apoyándome en la puerta con las manos, abrí las piernas y note como el me besaba la espalda bajando poco a poco hacia mi trasero, mordisqueándolo.
Llegó entre mis piernas que empezaron a temblar del placer que me estaba dando.
Sin poder aguantar más, me agaché mas para que el notara que deseaba ser penetrada y que ya no podía mas.
El debió notarlo por que acto seguido se levanto y con un solo movimiento me hizo suya con violencia a la vez que con delicadeza.
Aquello desembocó en un torrente de fluidos que ninguno de los dos quería parar.
Cuando acabamos, me llevó a la cama para continuar con lo que habíamos empezado en la puerta y que ninguno de los dos podíamos ni queríamos controlar.
Me iba hablando, diciéndome las múltiples veces que había soñado con esta escena y que la había soñado tal cual estaba pasando, que se sentía feliz por que la verdad supera la ficción, siempre.
Agotados nos quedamos dormidos el uno al lado del otro.
Cuando desperté, le vi a mi lado, apoyado en su brazo, mirándome.
En su cara vi que pasaría largo tiempo sin saber de el otra vez.
Sentí tristeza y a la vez desconsuelo, pero recordé la noche pasada y me lancé hacia el con ardiente deseo que acabo en otro largo episodio de sexo.
Cuando nos despedíamos le dije:
No me olvides, yo no te olvido.
No le he vuelto a ver.

Aun te amo y te deseo. Saludos, ninet.

1 Comments:

  • Hola que tal soy Marta, por casualidad he llegado a tu blog y he de decir que me ha gustado bastante, ya que soy muy aficionada a la fotografía erótica amateur, y a los relatos eróticos. Yo también tengo un blog de temática erótica, si quieres conocerme mejor no tienes más que visitar el enlace que te he dejado abajo.

    Porno Casero Amateur

    Te animo a seguir publicando.

    Besos.

    Marta.

    By Anonymous Anónimo, at 4:58 p. m.  

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